Esquí de touring: cómo hacer la vuelta maría
El esquí de backcountry es la opción perfecta para dar el siguiente paso en este deporte y, tanto si lo haces para huir de los turistas en tu estación favorita como si lo que quieres es acceder a zonas nevadas e intactas más allá de las pistas, vas a necesitar ciertas habilidades para protegerte y esquiar de la mejor manera posible.

Por supuesto, la habilidad básica n.º 1 es recibir una formación adecuada frente a avalanchas de la mano de un profesional experimentado (no basta con los vídeos de YouTube). El botiquín para el backcountry también es imprescindible, porque si te tomas en serio el esquí de touring, seguramente no tengas ayuda cerca en caso de accidente. Y, por último, pero no menos importante, es imprescindible que perfecciones tus vueltas marías para poder llegar más lejos y más rápido. Al moverte ágilmente, no solo conseguirás girar sobre esa nieve intacta, sino que también limitarás la exposición a peligros objetivos como las avalanchas o las cornisas con riesgo de caerse.
¿Qué es una vuelta maría?
En cuanto te pongas tus pieles de esquí y las uses en un ascenso, te verás en la necesidad de hacer un giro preciso para poder esquiar en una nueva dirección. La solución, por supuesto, es la vuelta maría. Se trata de una forma elegante y eficiente de cambiar de dirección cuando estás ascendiendo una montaña con esquís de touring con pieles.Si aún no dominas del todo las vueltas marías y te ves en plena montaña sin haberlas practicado lo suficiente, te llevarás una sorpresa porque no se trata de un movimiento que salga precisamente natural al llevar unos esquís.
Botas de esquí de touring para mujer
Botas de esquí de touring para hombre
La buena noticia es que bastan solo unos miles de giros para empezar a sentirte cómodo practicándolas. En ese punto lo harás de una forma tan natural que te resultará superfácil. ¿Y hasta entonces qué? Todo se logra con práctica y el mejor momento para ensayarlo es mucho antes de verte en una pista empinada, helada y/o expuesta, ya que una vez que estés allí, intentarlo no es lo más recomendable si no tienes experiencia.
Cómo hacer una vuelta maría
- Pisa sobre una plataforma de nieve sólida, si es posible. (Tras hacerlo, resiste el instinto de quitarte los esquís, moverlos a mano y ponértelos de nuevo).
- Pasa todo el peso al esquí que está cuesta abajo.
- Planta los bastones cuesta arriba en una posición que no interfiera con el movimiento de tu esquí. Los necesitarás para mantener la estabilidad en el resto del proceso.
- Levanta el esquí cuesta arriba y pon la espátula de forma que apunte en la dirección a la que tienes pensado dirigirte tras el giro. Cuando el esquí se acomode en la nieve, la cola debería quedar cerca de la bota que está cuesta abajo. Si se superpone sobre tu esquí cuesta abajo, vas a tener que mover el esquí un poco hacia adelante hasta que no esté encima del esquí situado cuesta abajo para poder realizar el siguiente movimiento. Si la nieve es suave, puedes plantar la cola de tu esquí en la nieve a un ángulo más bajo que ofrecerá esa estabilidad que necesitas y así no lo tenrás por encima de tu esquí cuesta abajo. Estarás en una posición un poco ridícula, patizambo, con los pies apuntando a direcciones opuestas, pero a pesar de que parezca lo contrario, lo estás haciendo bien así.
- Ajusta la posición de tus bastones con el objetivo de que estén en el mejor lugar posible para ofrecer la estabilidad que necesitas en el cambio de peso y la patada de kárate. Esto es importante así que, incluso si tienes a un grupo de gente sobreexcitada o a frikis con trajes de lycra gritándote para que te des prisa, si no te sientes estable, no dudes en mover tus bastones hasta encontrar la posición más cómoda para dar el próximo movimiento.
- Transfiere el peso del esquí dirigido cuesta abajo al esquí dirigido cuesta arriba. En este y en el siguiente movimiento es donde las cosas pueden torcerse, pero no dejes que esto te frene. En vez de ponerte nervioso, relájate, respira hondo y en un movimiento suave y controlado, usando tus bastones para mantener el equilibrio…
- Levanta el esquí cuesta abajo, sacándolo de la nieve, y da una patada de kárate con el talón para sacar la cola y alejarla de ti. Si lo haces correctamente, la espátula del esquí se moverá cuesta arriba, hacia los lados y hacia adelante, de forma que ahora esté orientada hacia la nueva dirección.
- ¡Y listo! Si tras hacer este último movimiento sigues estando de pie, disimula el entusiasmo porque querrás que todo el mundo piense que lo tienes todo controlado y que no te ha costado mucho conseguirlo. Quítate las pieles para que tus colegas lo intenten (además de dejar pasar a quienes estén allí. Fíjate en lo que hacen, seguro que puedes aprender algo).
Este proceso te va a resultar muy extraño al principio, así que recuerda que los fallos que cometas cuando estés aprendiendo también forman parte de la diversión. Tras varios intentos, le pillarás el truco. Al principio, lo mejor es que ensayes mucho en pendientes con un ángulo pequeño para dominarlo bien. También puede ayudarte practicar las primeras veces con los crampones de esquís para tener más estabilidad.Si te interesa el esquí de touring y quieres saber más sobre el tema, no te pierdas nuestra página de Historias y guías de esquí donde encontrarás muchos consejos de equipamiento, tutoriales en vídeo y artículos en los que aprenderás cosas como qué llevar si practicas esquí de backcountry, cómo usar las pieles de esquí, conceptos básicos de seguridad en el esquí de backcountry y mucho más. ¡A disfrutar!