Cómo correr por la noche: 6 buenos consejos para tu seguridad
Para muchos runners, la noche es sagrada para correr porque supone la forma perfecta de desconectar tras el trabajo: la ciudad parece más tranquila y, en muchos casos, es el único rato que queda libre para ejercitarse en todo el día. Como suele pasar, el running por la noche se realiza a menudo con menos luz (especialmente en invierno), pero siempre compensa hacerlo para despertar tus sentidos. A continuación, te contamos cómo sacarle el máximo partido.
Asegúrate de que los demás te ven
Si corres por la ciudad o por una carretera larga, tendrás que estar absolutamente seguro de que los vehículos te ven. Además, pueden aparecer ciclistas de repente y de forma silenciosa, así que asegúrate de que te puedan ver desde la distancia.
Te recomendamos llevar prendas con elementos reflectantes que sean altamente visibles con las luces de un vehículo. Idealmente, estos reflectores deberían ubicarse en partes del cuerpo que mueves mientras corres, como los pies, tobillos o muñecas. Los elementos reflectantes son especialmente importantes al llevar equipamiento de running, ya que este suele ser oscuro. No dudes en ponerte una banda reflectante u optar por un top de running fluorescente, si tienes.
También es útil saber que algunas linternas frontales incorporan una luz roja en la parte trasera, lo que mejora tu visibilidad de forma notable.
¿Es recomendable correr con una linterna frontal?
Incluso en una ciudad bien iluminada, una lámpara frontal potente y ligera ayudará a aumentar las posibilidades de que te vean y será tu aliada a la hora de atravesar los tramos más oscuros. Te recomendamos llevar siempre una linterna frontal cuando corras al final del día.
Para los trail runners que tienen la suerte de correr en la naturaleza, las linternas frontales son fundamentales a la hora de practicar running por la noche para saber por dónde pisan y no perderse por el camino. Claramente, la mejor manera de controlar tus descensos es usar una potente linterna con mucha amplitud. Antes de salir, asegúrate de que la batería de la linterna está completamente cargada, y en carreras más largas, procura conservar la vida de la batería disminuyendo la intensidad de la amplitud en los ascensos o bien moviéndote más despacio.
Ten precaución también si sales a correr por la noche. La oscuridad puede sorprenderte muy rápido y, en ese caso, una linterna frontal puede cambiar radicalmente tu experiencia y hacer que sea divertida.Si hay suficiente luz ambiental, en una noche con luna llena, por ejemplo, prueba a apagar tu linterna frontal y deja que tus ojos se adapten. Como siempre, utiliza el sentido común y prepárate para divertirte en plena noche.
Considera abrigarte un poco más
Incluso en pleno verano, siempre hace más frío de noche. La diferencia de temperatura entre la noche y el día puede ser sorprendente, especialmente en la montaña. Las noches son más propensas a las tormentas, con bajadas repentinas en la temperatura, lluvias o aumento de la humedad. Vístete en consecuencia y no dudes en llevarte una prenda adicional como una chaqueta, por si acaso.
Descubre más sobre cómo adaptar tu equipamiento de running de acuerdo al clima en nuestro artículo: Qué ropa elegir para practicar running.
Adapta tu ruta para correr por la noche
Para correr por la tarde y por la noche, elige una ruta con la que ya estés familiarizado. Si corres en mitad de la nada, localiza y planifica posibles rutas de salida que te faciliten volver a la civilización (como una carretera o un pueblo) si las cosas se tuercen. Si te preocupa la seguridad, puede ser buena idea correr por sitios donde veas a otros runners.
Orientarse siempre es más complicado por la noche, especialmente si corres por un trail. Así que piensa en cargar tu ruta en el teléfono o GPS para seguir siempre la dirección adecuada.
Correr por la noche es una parte fundamental de tu entrenamiento de ultra trail porque el entorno y las sensaciones que experimentes son fundamentalmente diferentes a las que tendrás corriendo de día. Si estás empezando a correr por la noche, evita las carreras largas en rutas aisladas y técnicas que sean difíciles de encontrar. Estar alerta es importante, especialmente cuando pueda empezar a darte sueño.
Intenta no correr solo por la noche
Esta regla se aplica siempre que corras por la naturaleza, incluso durante el día: evita ir solo. Fomentar tu seguridad y lidiar con un acontecimiento o accidente inesperado es más fácil si vas en grupo (idealmente, con tres o cuatro personas). Correr con más gente también te ayuda a mantener la motivación cuando empiezas a correr por la noche.
Asegúrate de decirle a alguien a dónde vas, para que les resulte más fácil ayudarte si fuera necesario. También te recomendamos llevar el teléfono encima cuando corras por la noche, para que puedas llamar a alguien, si lo necesitaras.
Ten en cuenta tu entorno
Por la noche, cuando es más difícil ver debido a la falta de luz, presta suficiente atención a lo que hay a tu alrededor. También te desaconsejamos correr con música, porque esto impide escuchar un coche o bicicleta que se acerque y al que puedes no ver. Además de eso, cuando estás en la naturaleza, siempre es agradable escuchar los sonidos que emergen de ella, como el canto de una lechuza.En resumen, para correr de forma segura por la noche:
- Asegúrate de que los demás te puedan ver vistiendo ropa con elementos reflectantes y una linterna frontal.
- Una linterna frontal completamente cargada es tu mejor amiga, incluso si no la usas.
- Ten cuidado con el frío y viste prendas de running adecuadas.
- Elige rutas sencillas con las que estés familiarizado.
- Evita correr solo y avisa a alguien indicándole a dónde vas.
- Presta suficiente atención a tu alrededor para compensar la visibilidad reducida que hay por la noche.
Y si te preguntas si es mejor correr por la mañana o por la noche, no te pierdas este artículo.