Cómo caminar con bastones de senderismo
Practicar senderismo y ejercitar las piernas está muy bien, pero hacerlo también con los brazos es aún mejor. Los bastones de senderismo pueden convertirse en tus fieles aliados al caminar y, en este artículo, te explicamos cómo utilizarlos para optimizar tu rendimiento y divertirte por el camino.
Por qué deberías usar bastones de senderismo
AYUDA A MANTENER EL EQUILIBRIO
Los bastones de senderismo son ideales para caminar por dos motivos. El primero de ellos es que andar con bastones aumenta la estabilidad —sobre todo, para avanzar por zonas empinadas—, al ofrecer dos puntos de contacto adicionales con el suelo que se suman a tus pies y sus respectivas zapatillas de senderismo.
DISMINUYE LA PRESIÓN EN LAS ARTICULACIONES
El segundo motivo está relacionado con el primero. Y es que al convertirte en cuadrúpedo, tu peso se distribuye entre cuatro puntos de contacto. Así, los bastones de senderismo también te ayudarán a reducir la presión que soportan las articulaciones, en concreto, los tobillos, las caderas y las rodillas (en este último caso, los bastones reducen el peso hasta un 30%).
Cuándo usar bastones de senderismo
Los bastones de senderismo pueden utilizarse en todo tipo de terrenos: ya sean zonas llanas, ascensos y descensos, senderos de montaña o caminos rurales. El uso de bastones depende más del senderista que del sendero. Mientras que algunos prefieren llevarlos en las manos cada vez que salen y durante toda la caminata, otros solo los utilizan en cuestas pronunciadas o descensos complicados.
Cómo caminar con bastones de senderismo
Hacer senderismo con bastones debería ser algo natural y, sobre todo, no implicar ningún esfuerzo extra. No hay que entrenar durante horas para saber usarlos, basta con cogerlos y moverlos de forma natural siguiendo la dinámica de tu zancada. A medida que avanzas con el pie izquierdo, el brazo opuesto también se traslada hacia adelante siguiendo su movimiento natural al caminar. Sobre terreno plano o ligeramente irregular, no tendrás que plantar el bastón, bastará con tocar el suelo lo suficiente para generar cierto rebote.
Casos especiales:
- Al caminar rápido, balancea el bastón un poco más hacia delante para acentuar la dinámica y ayudarte a avanzar.
- En cuestas empinadas, intenta plantar ambos bastones delante de ti de forma simultánea para poder crear un movimiento de tracción que te ayude a trasladar el cuerpo hacia delante.
ELEGIR LOS BASTONES MÁS ADAPTADOS PARA TI
Para comprar unos bastones de senderismo hay que tener en cuenta el uso que se le va a dar (frecuencia e intensidad de las salidas) y el terreno en el que se usará (superficie y dificultad). Así, pueden ser de aluminio o carbono, rígidos o plegables (en 2 o 3 tramos) y con varios sistemas de ajuste, empuñaduras, dragoneras, rosetas y puntas. Es por ello que te ofrecemos una guía completa sobre cómo elegir tus bastones de senderismo.
Cómo ajustar y agarrar los bastones de senderismo
Los bastones de senderismo, cuando se ajustan a la longitud adecuada y se agarran de la forma correcta, le aportan muchos beneficios a la caminata. Pero, si se usan de la forma incorrecta, pueden hacerte perder el equilibrio o exigirte un sobreesfuerzo. Por otra parte, no se recomienda usar uno solo porque esto puede modificar tu postura natural. Así que olvídate de llevarlo como el clásico bastón de pastoreo, ¡la idea es caminar y no guiar al rebaño!
Sobre terreno plano, deberías agarrar los bastones con un ángulo de 90º con respecto al suelo, con la punta hacia abajo. La mayoría de estos accesorios tienen una empuñadura ergonómica que resulta fácil de agarrar, algo que debe hacerse de forma relajada, sin presión. Suelta la mano aún más para permitir que el bastón se balancee entre el pulgar y el dedo índice. No hay necesidad de volver a agarrar la empuñadura del bastón con firmeza porque acabarás cansándote, principalmente. La correa de la muñeca también puede ofrecer apoyo adicional. Solo tienes que pasar la mano por debajo de la correa y coger la empuñadura asegurándote de que la correa pase entre la palma de la mano y la propia empuñadura. Específicamente, entre el pulgar y la empuñadura del bastón. Ajusta las correas para que te envuelvan las manos sin apretarlas; deberías poder quitarlas fácilmente si lo necesitas.
Cuando se trate de terrenos empinados, si tus bastones son ajustables, puedes reducir la longitud unos 5-10 cm para favorecer el equilibrio y aumentar el efecto de tracción. En cambio, al ir cuesta abajo, es recomendable aumentar la longitud de los bastones para mejorar el apoyo.
Por último, en algunas situaciones, los bastones pueden convertirse en un estorbo. Si te enfrentas a un terreno complicado, a veces es mejor mantener el equilibrio con los brazos, poner las manos en el suelo o agarrarse a las rocas. En estos casos, puedes coger ambos bastones con una mano o, si son plegables, guardarlos en su bolsa o en la mochila. Si sueles practicar senderismo con bastones o tienes en mente una excursión de varios días, te recomendamos elegir unos que sean ajustables y plegables, para que puedas adaptarte a todo tipo de terrenos y situaciones.