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Habilidades y consejos

Cómo actuar en caso de tormenta en la montaña: Cómo actuar en caso de tormenta en la montaña: conocimiento, precauciones y recomendaciones para senderistas y amantes de los deportes de montaña

10 jul 2024
6 min de lectura

Independientemente de si es para escapar de la realidad, desafiarse a uno mismo o meditar, y tanto si se hace andando, corriendo, dando vueltas o volando, la montaña es un patio de juegos ilimitado donde cualquiera puede experimentar todas y cada una de las emociones que existen. Pero detrás de la belleza de estos parajes encantadores se esconde la parte más salvaje, a menudo aislada y hostil de la montaña, donde nada puede dejarse decidir por el azar. La meteorología, especialmente las tormentas, es un peligro que se debe tener en cuenta al organizar y preparar una ruta en la montaña.

Aprende a anticiparte y a reaccionar debidamente frente a las condiciones climáticas adversas con nuestros consejos y trucos para realizar actividades en verano con seguridad.

Cómo prepararse para ir de excursión en la montaña

La preparación y la previsión son factores clave para mantenerse tan seguro como sea posible en las rutas de montaña. Además de ser consciente de tus habilidades y objetivos, la planificación del itinerario también debe incluir la posibilidad de abandonar la ruta si el tiempo empeora. Por este motivo, antes de salir debes asegurarte de conocer bien la distancia entre los diferentes puntos de la ruta, el desnivel positivo y negativo al que tendrás que enfrentarte, el entorno y los cambios en el terreno, la señalización y los puntos de referencia, la presencia de agua o zonas donde refrescarse y las posibilidades de vivaquear, así como rutas y planes alternativos y sitios donde refugiarse en caso de tormenta.

También es esencial contar con el equipamiento técnico necesario para superarlos tramos exigentes de la ruta, además de material de seguridad y un botiquín. Una vez hayas reunido todo el material, es momento de consultar la previsión meteorológica a fondo y planificar la hora de inicio acorde a ella.

Más información en: cómo prepararse para una ruta de senderismo

Por qué el tiempo en la montaña es tan difícil de pronosticar

Las cordilleras montañosas, que sirven de baluarte pero a la vez también actúan como catalizador, tienen una gran influencia sobre la circulación de las corrientes de aire, las cuales puede generar anomalías significativas a nivel local. Esto significa que la meteorología en la montaña es una ciencia muy compleja. Los pronósticos cambian drásticamente y con rapidez, y nuestra percepción de las condiciones puede ser muy errónea. La topografía también contribuye a la formación de corrientes de aire ascendente y nubes de tormenta, mientras que las cumbres altas atraen a los rayos. De hecho, el riesgo de ser alcanzado por un rayo es 50 veces mayor arriba en la montaña que en un valle.

Las particularidades del relieve y las condiciones cambiantes de las áreas montañosas deben mantenernos siempre alerta, analizando continuamente los patrones meteorológicos de diferentes maneras.

Capas intermedias para hombre

Capas intermedias para mujer

Previsión y análisis: cómo buscar e interpretar la predicción meteorológica

Las predicciones meteorológicas tienen que analizarse geográfica y cronológicamente. Para predecir el tiempo de un día y un sitio concreto tienes que prestar atención a la evolución de las condiciones meteorológicas durante los días previos, primero a gran escala y luego a nivel local: debes empezar por la región, luego centrarte en la cordillera montañosa para fijarte finalmente en el área que te interesa. Así obtendrás una tendencia general que te dará una idea inicial sobre cómo está evolucionando el tiempo, y también podrás saber si el área donde se encuentra la ruta estará bajo un sistema de altas presiones o, en cambio, bajo un sistema de bajas presiones muy inestable. En este caso, es importante que prestes atención a la previsión por horas de esa zona.

Hay un montón de aplicaciones para consultar la previsión meteorológica a tiempo real. De buenas a primeras pueden parecer un poco complejas, así que es importante que te familiarices con ellas y con las otras herramientas de predicción meteorológica que elijas usar antes de empezar cualquier excursión en la montaña.

Observación y toma de decisiones: a qué debes prestar atención cuando estás en la montaña

Aparte de la predicción, es esencial observar y analizar las condiciones del terreno. Siempre debes estar pendiente de los cambios del tiempo. Indicadores meteorológicos a tener en cuenta:

  • Rápida bajada de la temperatura.
  • Bajada repentina de la presión atmosférica en tu altímetro barométrico.
  • Aumento del viento y fuertes ráfagas.
  • Cielos cambiantes, incluido el color y la forma de las nubes.

Vigilar la forma de las nubes te puede aportar información valiosa. Una señal de advertencia a tener en cuenta es la formación de cumulonimbos. Estas nubes de tormenta se forman cuando dos masas de aire opuestas se encuentran, y se caracterizan por tener forma de yunque. Se pueden extender sobre una superficie de 5 a 15 kilómetros de distancia y suelen ir acompañadas de perturbaciones y tiempo violento. Si ves que se están formando nubes cumulonimbos en el horizonte, tendrás que analizar la situación debidamente y tomar las decisiones adecuadas. Para calcular la distancia que hay entre una tormenta y el sitio donde te encuentras, cuenta los segundos que separan la caída del rayo con el trueno. El sonido tarda tres segundos en recorrer un kilómetro.

Reacción y comportamiento: qué hacer si te alcanza una tormenta

Como es obvio, es mejor evitar encontrarte en situaciones complicadas. Sin embargo, aquí tienes algunos consejos para protegerte del peligro de las tormentas si te llega a alcanzar el mal tiempo en la montaña.

  • Que no cunda el pánico

El miedo y las prisas suelen ocasionar accidentes, así que mantente en calma y en alerta en todo momento. Aunque el mayor peligro es que caiga un rayo, los desprendimientos y la caída de piedras y de ramas también son riesgos que se asocian a las tormentas, así que mantén los ojos abiertos y avanza con cautela.

  • Evita las cimas

Los rayos buscan el camino más fácil hacia el suelo, por lo tanto, lo primero que golpean son los picos y las cimas. Si al llegar la tormenta te encuentras en la cumbre de una montaña, desciende tan rápido como puedas y lo más lejos posible y mantente alejado de los puntos más altos (cresteríos, árboles aislados, telesillas, etc.). Aprovecha los barrancos y las depresiones para descender.

  • Evita las cuevas y los salientes rocosos

Las cuevas y los salientes rocosos atraen a los rayos de la misma forma que los picos y las cumbres. Si te encuentras debajo de un saliente, haz lo posible para moverte hacia una zona llana y amplia tras una pared que mida entre 5 y 10 veces más que tu estatura. Sepárate de ella por dos metros de distancia como mínimo. Si estás en una cueva, deja una separación de al menos dos metros de distancia con la entrada y las paredes.

Solo los refugios tipo «jaula Faraday» (como los coches y las estructuras con techos metálicos) bloquean los campos electromagnéticos y protegen frente a los rayos. En la montaña, a menos que puedas acceder a un refugio o resguardarte bajo un techo de metal, a veces es mejor seguir andando bajo la lluvia que buscar cobijo cueste lo que cueste.

  • Deshazte de cualquier objeto de metal y apártate de él

Bastones de senderismo, crampones, cintas express, mosquetones, cantimploras... Si llevas algún objeto de metal, quítatelo y apártate de él al menos 20 metros.

  • Sepárate del suelo con tantas capas aislantes como puedas

A los rayos les atrae el suelo, así que debes intentar tener el mínimo contacto posible con él. Siéntate en cuclillas, apoya los pies encima de la mochila y agáchate intentando no tocar el suelo hasta que pase la tormenta. No te levantes ni te tumbes. Si vais en grupo, apartaos los unos de los otros para evitar la corriente de retorno por tierra entre vosotros.

  • Avanza con precaución

Que los rayos hayan dejado de caer no significa que haya pasado el peligro. ¡Todavía tienes que llegar a casa sano y salvo! Espera 30 minutos después del último trueno antes de abandonar la zona y tómate el tiempo necesario para observar y analizar la situación antes de escoger la mejor ruta de vuelta. Después de una tormenta eléctrica, seguramente avanzarás más despacio debido a la falta de visibilidad, el terreno resbaladizo, las zonas intransitables, los torrentes o los derrubios. Puede que tardes un buen rato en volver.

No subestimes el frío y el riesgo de hipotermia. Si cuentas con un conjunto de ropa seca, apresúrate a cambiarte (te aconsejamos llevar siempre ropa de recambio en una bolsa impermeable dentro de tu mochila). Come y bebe para conservar energía y no deshidratarte (para consumir menos energía te recomendamos tomar bebidas calientes o a temperatura ambiente).

Si el terreno se ha vuelto intransitable o la situación no garantiza progresar con seguridad (te has hecho daño, tienes frío, estás perdido, etc.), no dudes en pedir un rescate y espera hasta que te indiquen como proceder.

Todas las tormentas son potencialmente peligrosas, pero en zonas alpinas, aisladas y técnicas lo son todavía más. Así que antes de salir de excursión, anticípate al riesgo de tormenta y no te aventures en zonas expuestas si tienes la más mínima duda sobre la evolución del tiempo. Cuando estés en la montaña, presta atención al tiempo y la distancia restantes y trata de ser consciente de tus niveles de energía, tus habilidades y de las condiciones meteorológicas para realizar la ruta con ganas e ilusión en lugar de estrés.

Más información en: los beneficios del senderismo

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