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Cómo guardar tu equipamiento de esquí cuando acaba la temporada

23 abr 2021
5 min de lectura

¿Has dado por acabada la temporada? ¿Estás empezando a plantearte practicar trail running, senderismo, escalada o ciclismo de montaña? En vez de ponerte directamente en modo verano, mima un poco tu equipamiento de esquí antes de guardarlo hasta que vuelva la nieve. No solo te ahorrarás sorpresas desagradables cuando llegue la próxima temporada, sino que también aumentarás los años de vida de tu fiel equipamiento.

Prepara tus esquís y fijaciones para guardarlos debidamente

Con el fin de la temporada llega el momento perfecto para realizar esas tareas de mantenimiento tan necesarias para tus esquís y fijaciones. Siempre teniendo en cuenta el estado de tus esquís y las herramientas que tengas, lo ideal es seguir estos pasos:

  • Inspecciona visualmente los esquís y fijaciones para comprobar que no tengan grietas u otros desperfectos que puedan debilitarlos. En caso de duda, pide opinión a un profesional de una tienda de esquí o de un taller especializado.
  • Comprueba el estado de las bases y los bordes. Si las bases están arañadas o tienen desperfectos por haber estado expuestas a la intemperie, o si los bordes están dañados, lleva los esquís a una tienda especializada para que los pongan a punto. Lo ideal es que afilen los bordes, reparen cualquier daño, revisen la base y los enceren. Por supuesto, si sabes hacer tú todo esto, no lo dudes.
  • Limpia la base de tus esquís con un cepillo con cerdas de latón. Si está muy sucia, puedes ayudarte también de un trapo con un limpiador especial para bases.
  • Aplica una cera universal (apta para todo tipo de nieve) con una plancha para encerar. Extiende la cera con generosidad para nutrir y proteger tu base de la forma adecuada. Si necesitas mejorar tus habilidades con este paso, echa un vistazo a este artículo sobre cómo encerar los esquís.
  • Raspa solo los bordes (para evitar que se oxiden). No deberías raspar la cera de la base hasta que estés listo para esquiar la próxima temporada.
  • En caso de ser necesario, utiliza un paño para aplicar cera líquida en la parte superior de tus esquís y fijaciones. Así los protegerás de la humedad (y les darás brillo una vez más). Esta rutina de encerado al final de cada temporada es la misma para esquís de touring, tablas de snowboard e incluso esquís de fondo.

Las fijaciones de esquí alpino y las de la modalidad de touring no requieren ningún mantenimiento especial. Si quieres, puedes soltar el ajuste DIN, pero recuerda restablecerlo cuando empiece la temporada. Puede que necesites lubricar los muelles u otras piezas, pero seguramente sea mejor delegar esta tarea en un profesional. Las fijaciones de snowboard pueden desenroscarse de la tabla y guardarse por separado.

Si usas pieles de escalada para esquí de touring, sécalas por completo y guárdalas usando una malla protectora para pieles (en vez de guardarlas pegándolas por el lado del pegamento) en su bolsa correspondiente.

Guarda tus esquís junto a tus bastones en un lugar seco y bien ventilado protegido del sol y del polvo. Puede ser buena idea colocar los esquís contra la pared del garaje (o un espacio similar), siempre que esta zona esté protegida de la humedad (incluida la del suelo). Si es necesario, usa una bolsa de esquí para protegerlos del sol y del polvo, pero evita las que sean demasiado impermeables, ya que pueden retener cierta humedad dentro y oxidar los bordes. No importa si los guardas en horizontal o vertical, ambas opciones son válidas.

Guarda tus botas de esquí al final de la temporada

Tal como ocurre con tus esquís, la humedad es la principal preocupación cuando se trata de guardar el calzado para esquiar. Te damos algunos consejos para preparar bien tus botas de esquí:

  • Quita los forros de las carcasasn y saca las plantillas para que se sequen durante un periodo de 24 a 48 horas o hasta que estén completamente secas. No las dejes al sol ni demasiado cerca de una fuente de calor.
  • Si huelen mal, rocía con espray desinfectante el interior de los forros y deja que se sequen por completo.
  • Si es necesario, limpia las carcasas con un paño húmedo y ponlas a secar al aire libre.
  • Inspecciona las carcasas, hebillas y suelas de las botas para revisar si hay algún tipo de desgaste.
  • Cuando todo esté seco, vuelve a poner las plantillas en los forros y mete los forros dentro de las carcasas. Abrocha ligeramente las botas para que mantengan su forma mientras están guardadas.

Si ves que es necesario, pon las botas de esquí en una bolsa especial para ello, y colócala en un lugar seco y bien ventilado. Te recomendamos evitar suelos húmedos, como los de garajes o bodegas.

Lava y guarda tu ropa de esquí

Antes de guardarlos en el armario, lava tus prendas y guantes para esquiar por última vez. Si buscas buenos consejos sobre cómo cuidar tus prendas de esquí, echa un vistazo a este artículo sobe “Cómo lavar tu chaqueta y pantalones de esquí” y “Cómo lavar ropa Gore-Tex y reactivar su impermeabilidad”.

Mete las gafas de esquí en su bolsa para proteger la lente, y guárdalas junto a la ropa o el casco de esquí.

Puedes usar una bolsa especial para prendas, pero no te recomendamos las que tienen un sistema de compresión, ya que, a pesar de que ahorran espacio, no son la opción ideal para tu ropa.

Guarda tu equipamiento de seguridad

Tu equipamiento de seguridad y salvamento exige una revisión constante durante todo el invierno, ya que debe estar siempre listo en caso de ser necesario. Al final de cada temporada, lleva a cabo todas las comprobaciones y el mantenimiento recomendados para evitar sorpresas innecesarias si, por ejemplo, te ves en mitad de una nevada inesperada a principios de temporada. Si necesitas asesoramiento más específico, no dudes en pedir ayuda en tu tienda de esquí de confianza.

  • Transceptor de avalanchas: elimina las baterías del transceptor antes de guardarlo. Aprovecha los ratos libres del verano para llevarlo a que lo inspeccionen en una tienda de esquí o directamente con el fabricante.
  • Airbags para avalanchas: deberías revisar tu airbag todos los años y desactivarlo cuando lo guardes. Llévalo a tu tienda de esquí más cercana para que lo revisen de acuerdo a tu modelo específico.
  • Botiquín: en vez de guardarlo, adapta lo que contiene a las diferentes actividades que practiques durante el año.
  • Casco y protección corporal: comprueba si están deteriorados y guarda el casco y el resto de elementos protectores junto a tu ropa de esquí.

¡Listo! Ya tienes tu equipamiento de esquí preparado para su merecido descanso. Recuerda cuidarlo muy bien al final de cada temporada y disfruta del verano.

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