Cómo cuidar las pieles de tus esquís de fondo
Los esquís de fondo clásico cuentan con una zona de agarre situada en el centro de la parte inferior del esquí, la cual está compuesta por piel de escalada similar a la que se utiliza en los esquís alpinos de travesía. Es importante dedicarle algo de tiempo al mantenimiento de estas pieles de forma habitual para que conserven su capacidad de agarre y deslizamiento. Si necesitas información para saber cuáles son los esquís de fondo clásico ideales para ti, consulta este artículo.
Qué necesitarás para mantener las pieles de tus esquís de fondo en un estado óptimo
Para limpiar las pieles de tus esquís de fondo clásico necesitarás los artículos que se indicarán a continuación, aunque probablemente ya formarán parte de tu kit de encerado de esquís de fondo:
- Un cepillo de nailon
- Un producto de limpieza específico para pieles (lo podrás encontrar en cualquier tienda especializada en esquí de fondo o de travesía)
- Un paño limpio
Limpiar las pieles en dos pasos
1. Utiliza el paño para aplicar el producto de limpieza sobre la piel siguiente la dirección de deslizamiento (desde la parte delante a la parte trasera del esquí). De este modo eliminarás la suciedad o cualquier resto de cera que tuviera acumulada la piel.
2. Utiliza el cepillo de nailon para cepillar la piel siguiendo la dirección de deslizamiento del esquí.
Ya está. Eso es todo lo que hay que hacer para dejar las pieles limpias.
Mejorar el deslizamiento de las pieles
Después de haber limpiado las pieles:
1. Aplica un poco de cera deslizante a los esquís frotando una barra de cera en la dirección del pelo.
2. Cepilla las pieles con el cepillo de nailon, siempre en la dirección de deslizamiento.
Si quieres mejorar aún más el deslizamientos de los esquís, puedes encerar tus esquís de fondo siguiendo nuestras instrucciones antes de limpiar los esquís.
Cuándo limpiar las pieles
La frecuencia con la que deberás limpiar las pieles dependerá principalmente de la calidad y el grado de limpieza de la nieve en la que esquíes:
- Nieve recién caída: las pieles no necesitarán ningún mantenimiento especial.
- Nieve sucia o nieve primavera: limpia las pieles en cuanto notes que están perdiendo rendimiento. No hace falta esperar hasta que estén visiblemente sucias.
También es necesario limpiar las pieles antes y después de guardar los esquís durante un largo periodo de tiempo para que duren más. Por último, presta atención al desgaste de las pieles para saber cuándo es hora de cambiarlas. Los pelos de la piel de unos esquís nórdicos nuevos son relativamente largos pero se van acortando conforme los vas usando, lo cual reducirá su capacidad de agarre y mejorará el deslizamiento. Al igual que ocurre con los esquís alpinos de travesía, las pieles de escalada desgastadas no te proporcionarán suficiente agarre, aunque intentes impulsarte con los bastones. Las pieles con un pelo demasiado corto también dificultarán el deslizamiento. Cuando esto ocurra, ¡sabrás que es hora de cambiar las pieles! Si quieres saber más sobre los distintos tipos de esquís de fondo, echa un vistazo a este artículo.