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Explorando el arte del diseño de esquís: una charla con el diseñador Bruno Ameye

10 oct 2024
5 min de lectura

Os presentamos a Bruno: el recorrido de Bruno Ameye como diseñador empezó hace 30 años, 24 de los cuales los ha dedicado a dar forma a la identidad visual de Salomon y a la innovación de sus productos. Pasando por roles como el de diseñador gráfico, colorista o diseñador senior, Bruno ha dejado una marca imborrable en el equipamiento de rendimiento de última generación de la marca.

“El tiempo que he pasado en Salomon ha sido verdaderamente transformador. Con los años, he desarrollado una atención especial por los detalles y he aprendido que un buen diseño es todo equilibrio: encontrar el punto justo entre forma y funcionalidad. ”

Explorando el arte del diseño de esquís

Bruno Ameye

Diseñador de esquís

SALOMON: tus 24 años de trayectoria en Salomon han sido excepcionales. ¿Trabajar durante tanto tiempo en la compañía ha moldeado tu filosofía del diseño? ¿Cuáles son los desafíos más significativos a los que te has enfrentado durante este período?

Bruno Ameye: El tiempo que he pasado en Salomon ha sido verdaderamente transformador. Con los años, he desarrollado una atención especial por los detalles y he aprendido que un buen diseño es todo equilibrio: encontrar el punto justo entre forma y funcionalidad. Uno de los desafíos más grandes a los que me he enfrentado ha sido el de mantener fresca mi creatividad. Es fácil caer en la rutina, así que he tenido que esforzarme por no volverme autocomplaciente. Cada proyecto necesita un enfoque distinto, una energía diferente, y eso a veces me ha obligado a dar un paso atrás para repensarlo todo. El ritmo acelerado y el ambiente innovador de Salomon me han empujado a adaptarme y a evolucionar constantemente, y no siempre ha sido fácil, pero sí muy satisfactorio.

S: ¿Qué te gusta hacer cuando no estás trabajando en Salomon?

BA: Cuando no estoy en el trabajo, me concentro en realizar actividades creativas. Me encanta crear muebles a medida, diseñar luces e incluso hacer instrumentos musicales; estos proyectos manuales me permiten sumergirme en mi pasión por la artesanía. Es una manera de dar valor a las habilidades artesanales con algo tangible, fusionando la creatividad con la funcionalidad. Me siento muy inspirado por el punto de vista holístico de Jean Prouvé, que combina técnicas industriales con la artesanía.

Cuando no estoy trabajando en proyectos de diseño, paso mucho tiempo en la naturaleza, ya sea practicando deportes de aventura como senderismo o piragüismo, o simplemente disfrutando de ella. También me gusta leer, el cine y la música porque mantienen mi creatividad despierta y me aportan sensación de equilibrio. Todas estas pasiones ajenas al trabajo me ayudan a mantener la armonía entre la creatividad, la naturaleza y el diseño.

S: Tu amor por la naturaleza y por los deportes al aire libre no competitivos, como el senderismo o el piragüismo, desempeñan un papel muy importante en tu vida. ¿Cómo influyen estas pasiones en tu filosofía del diseño, concretamente en los sectores dedicados al outdoor y al deporte?

BA: La naturaleza es mi fuente principal de aprendizaje. Hay pureza en la manera que tiene de funcionar: todo tiene un propósito y nada es excesivo. Cuando salgo a hacer senderismo o a remar, observo las cosas fluir y encajar unas con otras. Esa simplicidad es la que guía mis diseños. Siempre busco conseguir productos que sean la solución obvia y natural a una necesidad, algo que encaje tan bien que pase desapercibido. Se trata de diseñar equipamiento que no solo rinda muy bien, sino también que sea el adecuado, conectar con la gente a un nivel más instintivo.

S: En el deporte, prefieres la conexión y la contemplación al rendimiento. ¿Cómo trasladas esta filosofía a tu trabajo cuando se trata de crear productos de alto rendimiento como la línea S/LAB NORDIC, conocida por desafiar los límites de la tecnología en el equipamiento de esquí de fondo?

BA: La línea S/LAB NORDIC fue un reto muy interesante, porque estábamos trabajando con tecnología muy innovadora, sobre todo con carbono, pero queríamos que cada esquí tuviera carácter propio. Al igual que en la naturaleza, donde nada es idéntico, nos servimos de las pequeñas imperfecciones que ocurren de forma natural en el proceso de fabricación. Cada esquí tenía que ser preciso, pero también único para el consumidor. Para mí, no se trataba solo de rendimiento, sino de crear algo que fuera personal. Creo que, incluso en el diseño de equipamiento de alto rendimiento, es importante mantener esa sensación de conexión, es decir, que los esquiadores sientan que el equipamiento es casi una extensión de ellos mismos.

“Para mí, no se trataba solo de rendimiento, sino de crear algo que fuera personal. ”

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Bruno Ameye

Diseñador de esquís

La experiencia de Bruno Ameye en Salomon es un claro ejemplo del poder de la innovación, la artesanía y su inquebrantable conexión con la naturaleza. Su habilidad para equilibrar la precisión técnica y la imagen estética ha dado con productos que rinden al más alto nivel, además de resonar emocionalmente entre quienes los utilizan. Desde sus primeros años como diseñador hasta sus proyectos más recientes, Bruno nos ha enseñado que un gran diseño va más allá de la funcionalidad: cuenta una historia, conecta con la gente y refleja la belleza del mundo natural. Su legado en Salomon sirve de inspiración a los futuros diseñadores, motivándoles a ser curiosos, flexibles y profundamente conectados con los entornos para los cuales diseñan.

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