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¿Mejoran las zapatillas de running con placas de carbono el rendimiento y las marcas personales?

23 ene 2023
5 min de lectura

“El efecto de la rigidez de flexión de la zapatilla en la economía durante una carrera es específica para runners” Chollet et al. (2022)

La tendencia de las zapatillas de running de carbono

La búsqueda incesante por mejorar el rendimiento ha facilitado que las zapatillas de running diseñadas para runners de larga distancia hayan experimentado grandes cambios en los últimos años. Entre ellos, las geometrías en la entresuela, suelas curvadas más ligeras y gomas más resistentes y, por supuesto, la modificación más generalizada y comentada: las placas de carbono. Si estás buscando unas zapatillas que te ayuden a conseguir tu mejor marca gracias a sus placas de carbono, seguramente acabes abrumado por todas las opciones que ofrecen las diferentes marcas de calzado.

Las placas de carbono de las zapatillas se llevan el mérito de ayudar a los runners a mejorar el rendimiento y, en algunos casos, empujarles a batir récords. Estudios científicos han demostrado que los cambios en la rigidez de flexión de las zapatillas influyen directamente en la economía de la carrera (que a partir de ahora llamaremos “RE”, por sus siglas en inglés) y que, por tanto, tienen un efecto directo en el rendimiento al correr. Pero ¿se aplica todo esto a todos los runners? ¿A todos los ritmos, en todas las carreras y en diferentes situaciones?

Considerando la amplia y democratizada presencia de las zapatillas de running con placas de carbono en eventos de competición internacionales, en Salomon queremos profundizar para entender mejor la relación entre la RE y la rigidez de flexión de las zapatillas. Tomamos la iniciativa para adquirir más conocimiento sobre el papel que juega en el rendimiento para todos los runners, no solo los corredores asiduos de maratón con un mayor nivel.

Un estudio con 96 runners

Llevamos a cabo una investigación para probar el impacto de la rigidez de flexión en la RE y descubrimos que las placas de carbono en las zapatillas no mejoran de forma automática ni universal el rendimiento de todos los runners.

De hecho, aunque los runners de alto nivel observaron una mejora significativa en el rendimiento al aumentar la rigidez de la flexión de las zapatillas, algunos de ellos no experimentaron apenas cambios, o directamente ninguno, con la placa de carbono. En algunos casos, incluso fue perjudicial para su RE.

Contando con una muestra heterogénea de 96 runners, dos prototipos de calzado con diferente rigidez de flexión longitudinal, algunas cintas de correr y analizadores de intercambio de gas, medimos cómo el rendimiento general en el running y la RE se veían afectados por los distintos niveles de rigidez. La economía de la carrera es, en pocas palabras, la relación entre el consumo de oxígeno de un corredor y su velocidad. Es la eficiencia con la que un corredor convierte su consumo de oxígeno en movimiento de avance; por tanto, en cualquier tipo de marcha, cuanto menos energía y oxígeno se utilicen, mejor será el rendimiento. Cuanto mayor sea la RE, menos eficiente será el corredor y, como consecuencia, menos eficiente será la zapatilla.

Lo analizamos todo para comprobar si había otros criterios a partir de los cuales pudiéramos agrupar todos los resultados. Más tarde, describiríamos estas agrupaciones a partir de datos morfológicos, fisiológicos y biomecánicos. La prueba se realizó con dos prototipos de calzado: el Flex y el Stiff. La pala, la goma (EVA) de la entresuela y la geometría de la entresuela (altura del talón: 34,7 mm, drop: 9 mm) eran idénticos en ambos prototipos. En cada zapatilla, se incrustaba una placa en la entresuela. Aunque la forma de la placa era idéntica, el material y, por tanto, la rigidez de flexión difería: el prototipo Flex tenía una placa de poliamida (como las Phantasm de Salomon), mientras que el prototipo Stiff contaba con una placa más rígida de fibra compuesta (como nuestro modelo Phantasm CF). La masa de las zapatillas era similar en ambos casos y cada una tenía una limitación de uso de 50 km para garantizar que el desgaste no influyera en los resultados. Dentro de la muestra de los runners que participaron en la prueba, el 40 % eran mujeres; el 25 % tenían su mejor marca en menos de 35 minutos en una carrera de competición de 10 km; el 25 % tenía su mejor marca entre 35 y 45 minutos en una carrera de competición de 10 km; el 25 % tenía su mejor marca entre 45 y 55 minutos en una carrera de competición de 10 km; y el 25 % contaba con una mejor marca de competición superior a los 55 minutos en una carrera de competición de 10 km.

Los runners llevaban analizadores de intercambio de gas portátiles y se colocaron en la cinta de correr para evaluar su consumo de oxígeno máximo (VO² máximo) y la velocidad aeróbica (VAM) antes de correr dos veces durante 5 minutos en la cinta a un 75 % de la VO² máxima (marcha de maratón) con los dos prototipos. En ambas pruebas se registró la cinemática de la RE y la pisada.

Solo el 30 % de los runners mejoran su economía de la carrera

La principal conclusión de estas pruebas es la siguiente: alrededor de un 30 % de los runners observaron una mejora en la RE al aumentar la rigidez de flexión, mientras que un 27 % observaron un deterioro, con resultados que varían entre el 3 % de mejora hasta el 3 % de deterioro. Y, finalmente, el 43 % de los runners no mostraron cambio alguno en la RE al aumentar la rigidez de la flexión.

Analizando las diferencias entre estos tres grupos, los datos indican que los runners con una eficiencia de carrera mejorada que usaron el prototipo más rígido también registraron una mayor velocidad aeróbica máxima en comparación con aquellos sin cambios o con disminución de la RE. Cuanto más rápido era el runner, más mejoró su rendimiento con las zapatillas de correr más rígidas. Al otro lado del espectro, los datos recopilados de los runners más lentos que corren de forma recreativa mostraron cambios insignificantes o ninguno en la RE, mientras que, en su caso, la rigidez de flexión había aumentado.

No hace falta decir que la velocidad de un runner no es la única variable que debe considerarse, pero los resultados del estudio señalan dos conclusiones cruciales: por un lado, los runners responden de forma diferente a un aumento de la rigidez de la flexión de las placas; y, por otro, los runners más rápidos y de mayor nivel se benefician de placas más rígidas, mientas que los más lentos que corren de forma recreativa, no.

El uso de las zapatillas de placas de carbono no es un fin en sí mismo

Si consideramos que solo un pequeño porcentaje de la población que corre acaba una maratón en menos de tres horas, únicamente un pequeño grupo relativamente de élite está aprovechando realmente los beneficios de las zapatillas de running rígidas con placas de carbono. Podemos concluir que las placas que aumentan la rigidez de flexión son, por tanto, más adecuadas para runners rápidos. En esencia, están diseñadas para los mejores del mundo, por el tiempo que pasan con las zapatillas puestas y la forma en que corren con ellas.

Las placas definitivamente funcionan, pero no de la misma forma para todos. Y la noción del rendimiento en el running no es universal, sino específica de cada situación, medible en cada contexto y, en algunos casos, totalmente subjetiva.

Por eso, como marca, creemos que el producto para responder a esta búsqueda de la mejora del rendimiento no puede abordarse de forma amplia como una solución universal. El desarrollo de nuestro producto en la actualidad y en el futuro pretende encapsular esta necesidad de entendimiento para ser más inclusivos y para cumplir una promesa mucho más amplia que permita encontrar la versión más rápida de uno mismo.

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